Hipoacusia y acúfenos: clasificación clínica y manejo actualizado
Hipoacusia y acúfenos: clasificación clínica y manejo actualizado
Actualizado: marzo 2026 · Tiempo de lectura: 9 min
La hipoacusia constituye uno de los motivos de consulta más frecuentes en atención primaria y otorrinolaringología. La OMS la considera un problema de salud pública prioritario: se prevé que en 2050, una de cada cuatro personas presentará algún grado de pérdida auditiva. En el ámbito farmacéutico, el conocimiento actualizado de su clasificación, etiología y opciones terapéuticas resulta esencial para ofrecer un consejo sanitario riguroso.
Clasificación clínica de la hipoacusia
La clasificación de la pérdida auditiva atiende a tres criterios principales: la localización del daño, la gravedad y la cronología de la instauración.
Según la localización
- Hipoacusia de transmisión (conductiva): El problema se sitúa en el oído externo o medio. Las causas más habituales son los tapones de cerumen, las otitis medias serosas, la perforación timpánica y la otosclerosis. Suele ser reversible con tratamiento médico o quirúrgico.
- Hipoacusia neurosensorial (perceptiva): El daño afecta a las células ciliadas de la cóclea o al nervio vestibulococlear (VIII par craneal). Es la forma más frecuente en adultos y rara vez es completamente reversible. La presbiacusia, la ototoxicidad y el trauma acústico son sus principales exponentes.
- Hipoacusia mixta: Coexisten componentes conductivo y neurosensorial. Puede observarse, por ejemplo, en pacientes con otosclerosis avanzada que también presentan degeneración coclear asociada a la edad.
- Hipoacusia central: La lesión se localiza en las vías auditivas centrales o en la corteza auditiva. Es infrecuente y suele asociarse a patología neurológica (tumores, ictus, enfermedades desmielinizantes).
Según la gravedad (Bureau International d’Audiophonologie)
- Leve (21-40 dB): Dificultad para percibir voces suaves o conversaciones en ambiente ruidoso.
- Moderada (41-70 dB): Se pierden muchas palabras en conversación normal. Se necesita elevar la voz o acercarse.
- Grave (71-90 dB): Solo se perciben voces muy fuertes o gritos. La comunicación verbal sin amplificación es muy limitada.
- Profunda (>90 dB): No se percibe el habla. La comunicación depende de la lectura labial, la lengua de signos o el implante coclear.
Fisiopatología de la pérdida auditiva neurosensorial
La cóclea contiene aproximadamente 15.000 células ciliadas externas y 3.500 internas en cada oído. Las células ciliadas externas amplifican las ondas sonoras de forma selectiva, mientras que las internas transducen la señal mecánica en impulsos eléctricos que se transmiten al nervio auditivo.
El daño a estas células puede producirse por múltiples mecanismos: excitotoxicidad glutamatérgica (tras la exposición a ruido intenso), acumulación de especies reactivas de oxígeno (ROS), isquemia coclear por alteración de la microcirculación, y apoptosis programada relacionada con el envejecimiento. Una vez destruidas, las células ciliadas de los mamíferos no se regeneran, a diferencia de lo que ocurre en aves y peces, lo que constituye una de las líneas de investigación más activas en biomedicina auditiva.
Acúfenos: definición, prevalencia y abordaje clínico
El acúfeno o tinnitus se define como la percepción de un sonido en ausencia de una fuente acústica externa. La Sociedad Española de Otorrinolaringología cifra su prevalencia en el 15% de la población adulta, y en el 1-2% de los casos reviste carácter incapacitante.
Desde el punto de vista fisiopatológico, la teoría más aceptada postula que la pérdida de input auditivo periférico genera una reorganización maladaptativa de la corteza auditiva: el cerebro «rellena» el vacío sensorial con actividad neuronal espontánea que se percibe como un sonido. Este modelo, denominado modelo de ganancia central, explica por qué muchos pacientes con acúfenos presentan también hipoacusia, aunque sea subclínica.
El manejo clínico del acúfeno es multimodal y suele incluir:
- Terapia de reentrenamiento del tinnitus (TRT): Combina counselling directivo con generadores de sonido para lograr la habituación.
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): Ha demostrado eficacia en la reducción del distrés asociado al acúfeno en ensayos controlados aleatorizados.
- Adaptación protésica: Los audífonos mejoran el acúfeno en un porcentaje significativo de pacientes con hipoacusia concomitante, al restaurar parcialmente el input auditivo.
- Tratamiento farmacológico: No existe un fármaco específico aprobado para los acúfenos. Se utilizan ansiolíticos y antidepresivos en casos con alta carga emocional, pero su prescripción debe ser cuidadosa.
Ototoxicidad: fármacos bajo vigilancia
Desde la farmacia, el conocimiento de los medicamentos potencialmente ototóxicos es fundamental para la farmacovigilancia y el consejo al paciente:
- Aminoglucósidos (gentamicina, tobramicina, amikacina): Destruyen las células ciliadas, especialmente las externas. El daño es dosis-dependiente y puede ser irreversible. La monitorización de niveles plasmáticos es preceptiva.
- Cisplatino y carboplatino: Los quimioterápicos basados en platino producen ototoxicidad en el 30-60% de los pacientes tratados. Es acumulativa y afecta primero a las frecuencias agudas.
- Diuréticos de asa (furosemida, ácido etacrínico): Causan hipoacusia generalmente reversible. El riesgo aumenta con la administración intravenosa rápida y la insuficiencia renal.
- Ácido acetilsalicílico: A dosis altas (>3 g/día) puede provocar acúfenos y pérdida auditiva reversible.
- Quinina y cloroquina: Pueden causar pérdida auditiva neurosensorial, especialmente en tratamientos prolongados.
Micronutrientes y protección coclear: evidencia disponible
La investigación sobre el papel de los micronutrientes en la protección auditiva ha generado resultados prometedores, aunque la evidencia sigue siendo en gran parte observacional:
El ensayo clínico CAIFOS (Calcium Intake Fracture Outcome Study) encontró que las mujeres con mayor ingesta de vitamina A tenían un 47% menos de riesgo de pérdida auditiva moderada-grave. Un metaanálisis de 2018 publicado en Nutrition Reviews concluyó que niveles séricos más altos de folato se asociaban con un menor riesgo de hipoacusia.
El magnesio ha sido el mineral más estudiado como protector auditivo frente al trauma acústico. Un ensayo controlado con personal militar expuesto a ruido de armas de fuego demostró que la suplementación con magnesio redujo significativamente la tasa de pérdida auditiva permanente respecto al grupo placebo.
En este contexto, los complementos alimenticios formulados con ingredientes orientados a la salud auditiva, como Acustan, representan una opción complementaria que algunos pacientes valoran. El profesional farmacéutico debe evaluar cada caso individualmente y garantizar que la suplementación no interfiera con el tratamiento médico prescrito.
Papel del farmacéutico en la salud auditiva
El farmacéutico comunitario desempeña un papel clave en varios niveles de la atención auditiva:
- Detección precoz: Identificar a pacientes que refieren dificultades auditivas y derivarlos al otorrinolaringólogo. Preguntas sencillas durante la dispensación pueden revelar problemas no diagnosticados.
- Farmacovigilancia: Alertar sobre el potencial ototóxico de determinados medicamentos y recomendar controles audiométricos cuando se inician tratamientos de riesgo.
- Consejo sobre protección auditiva: Dispensar protectores auditivos adecuados y educar sobre el uso seguro de auriculares.
- Indicación farmacéutica: Asesorar sobre productos de higiene ótica, desaconsejar el uso de bastoncillos y recomendar soluciones de irrigación cuando proceda.
- Seguimiento: Monitorizar la adherencia a tratamientos otológicos y valorar la eficacia y seguridad de los complementos alimenticios utilizados por el paciente.
La hipoacusia y los acúfenos representan retos clínicos que requieren un abordaje multidisciplinar. Desde la oficina de farmacia, disponer de un conocimiento actualizado sobre su clasificación, etiología y opciones de manejo permite ofrecer al paciente una atención de calidad, basada en la evidencia y centrada en sus necesidades individuales.